Por : Roberto Romero
Pues Si...efectivamente, el titulo de esta reseña más bien parece una frase o Slogan publicitario, pero que en esta ocasión es totalmente verídico y aplicable a la realidad....ya que el asistir a correr el Maratón de Chicago el pasado 22 de Octubre fue eso...Una Experiencia Inolvidable!!!
Mi Tiempo en la carrera?...eso...eso es lo de menos!!! Y aunque fue un tiempo muy bueno (3 Horas 16 minutos) para las expectativas que llevaba (3 Horas 30 minutos) ahora pienso que pasa a un plano secundario en el que lo más importante es toda la clase de vivencias experimentadas en la carrera y a través de todo el recorrido y la duración del evento, y que ahora fortalecen la experiencia y el conocimiento que con el tiempo había acumulado en mi vida dentro de esta extraordinaria actividad deportiva que se convierte en un verdadero Estilo de Vida.
Escribo esta reseña vivencial a sugerencia de un muy buen amigo que luego de enterarse de lo que había hecho, y luego de la correspondiente felicitación me sugirió compartir con ustedes, quienes forman parte de mi lista de contactos electrónicos de corredores mis experiencias las cuáles ahora relato y espero sirvan de algo a alguno de esta valiosísima lista de mas de 2000 corredores que la conforman, así que haciendo una breve remembranza aquí empiezo....espero que me regresen sus comentarios....
He tenido la fortuna de ser parte de este SELECTISIMO grupo de gente que corre y que utiliza esta actividad como un medio a través del cuál se forja la Salud y la Calidad de Vida en general, y también tengo la fortuna de contar con muchísimos amigos y amigas que comparten este mismo gusto y afición....y entre muchos de ellos, alguna vez, o más bien dicho, en muchas ocasiones escuche hablar y leí aspectos del Maratón de la Ciudad de Chicago, naciendo así en mi la “cosquillita” por planteármelo como una meta de celebración para mis 50 años de Vida.
Y bueno, como cumplo años en Junio y en dicho mes es muy difícil encontrar, por el clima, un buen maratón para correr, la duda estaba en si hacerlo este año entre los 49 y 50 años o esperar el año próximo y correrlo entre los 50 y 51, pero se conjugaron varias cosas, entre ellas el 100 Aniversario de New Balance y su relación con el maratón de Chicago este año y fue así como decidí empezar a prepararme para este 2006.
La Noche Previa: Después de haber atravesado un muy largo receso de participación de carreras de esta magnitud (en 1986 corrí el Maratón de Houston Tx.), con 20 años más de vida, adicionales a la decadencia física natural del ser humano conforme va envejeciendo y con un peso muy por encima de aquella ocasión...la noche previa a la Carrera volvió a ser una noche más larga que de costumbre, las imágenes de los entrenamientos pasados, imágenes de lo que sabía me esperaba al día siguiente y sobre todo la incertidumbre que una distancia tan larga y extenuante trae consigo, hicieron que el Dios Morfeo se tardara en llegar a mi habitación y prácticamente las mariposillas en mi estomago nunca dejaron de revolotear hasta que de plano el sueño me hizo caer.
Realmente si dos horas estuve en sus brazos creo que fue mucho, porque de inmediato se llegó la hora de trasladarse a “el Down Town” de Chicago ya que estábamos en un suburbio llamado Hanover Park en donde vive mi primo que nos dio el hospedaje en esta ocasión.
El Gran Día: Después de darme cuenta de que el termómetro marcaba 36° F (algo así como 2 ° C) y de vestir el atuendo que había destinado para la carrera, me abrigue y junto con un primo y un compadre, quienes íbamos a correr, nos trasladamos al centro de Chicago para buscar algún estacionamiento cercano a la Avenida en donde estaba colocada la Línea de Salida del Maratón.
Eran prácticamente las 6:30 de la mañana cuando arribamos al Parking Lot y el balazo de salida se daría a las 8:00 en punto, así que hubo el tiempo suficiente como para movernos tranquilamente y revisar cualquier cosa que pudiera habérsenos pasado para el reto que teníamos, ahora si, frente a nosotros.
Llegamos a la Avenida Columbus, que está prácticamente a un costado de ese bellísimo y gigantesco lago, y poco a poco el movimiento de miles de personas empezó a crecer en torno a lo que todo mundo estábamos esperando...el Balazo de Salida!.
El Acomodo en el Grupo de Salida: Dado que no tenia un registro “fresco” de un maratón que me permitiera recibir algunos privilegios en la ubicación dentro del contingente de corredores a la salida, tuve que ceñirme a las reglas de la organización y establecerme entre la multitud de quienes portábamos “numero Blanco”, lo que acá en México diríamos...”entre la Perrada”.
Eso sí, poco a poco y a manera de calentamiento me fui moviendo lentamente hasta llegar a toparme con unas vallas metálicas reforzadas por una valla Humana de colaboradores perfectamente identificados con su camiseta y gaffete, quienes en un tono ameno y de buen humor me dijeron que hasta ahí podía llegar, porque delante de las vallas estaría colocado un grupo de corredores (alrededor de5 a 10 mil personas) con número morado que habían demostrado tener una marca que les permitía colocarse ahí, y delante de ellos el Grupo más rápido, el de corredores con número verde que eran los TOP Runners, algo así como otros dos mil atletas más.
El Momento esperado!!!: Conforme el reloj avanzaba y los minutos se aproximaban a las 8:00 en punto de la mañana, la gente empezó prácticamente a deshacerse de sudaderas, chaquetas, playeras adicionales, pans, y el espectáculo de la ropa volando hacia los costados de la calle se hacia más intenso conforme el segundero avanzaba.
Decenas de colaboradores perfectamente sincronizados por una voz de mando y el cronómetro, empezaron a quitar las vallas metálicas y a unir avanzando de espaldas pero sin soltarse de las manos, el grupo en el cuál yo estaba prácticamente en la punta ( a un costado) con la retaguardia del grupo de adelante.
La Salida: De pronto y con una sincronía
que envidiaría el Ballet de la Ciudad de México,
los colaboradores desaparecieron delante de nosotros
y la multitud empezó a avanzar en lo que era
ya el Arranque de la carrera.
Empecé a trotar ligeramente llevando en mi mente
la idea fija de tratar de no caer en el error común
de correr demasiado rápido al principio de la
carrera, al momento de cruzar el tapete electrónico
colocado en la “Start Line” el reloj oficial
marcaba ya 1:35” pero empezaba a correr mi tiempo
personal al momento en que apreté el boton de
inicio de mi cronómetro personal.
El contingente era impresionantemente grande y al principio el paso parecía ser algo lento, sin embargo al llegar al primer kilómetro y checar que el tiempo era de 5 minutos entendí que la euforia del momento y la multitud se convierten en un verdadero anzuelo muy fácil de morder y de hacernos caer en el error de correr más aprisa de lo que se debe, hecho que después se paga con creces.
Kms. 5 y 10 : mi reloj marca poco
más de los 22 minutos, comprendo que voy “algo”
más rápido de los estimado y decido concentrarme
para no excederme a pesar de que me siento de maravilla.
Es verdaderamente impresionante la cantidad de gente
que apoya a los costados de las avenidas por donde avanzamos
y el bullicio y la euforia parecen nunca terminar...porras,
matracas, letreros, trompetas, cencerros, aplaudidores
y sobre todo gritos de la gente penetran en la mente
dejando una huella indeleble.
Llegamos a la marca de los 10K y conservo perfectamente el ritmo, mi tiempo es de 44 minutos, y a pesar de estar consciente de que voy por abajo de mi tiempo estimado, por más que quiero no puedo bajar el ritmo, el mar de gente a mi alrededor aún es de magnitudes inimaginables y trato de seguir concentrado en conservar el ritmo.
La Mitad de la Carrera: Los 15 y los 20 Kilómetros han pasado, mi ritmo de carrera se ha mantenido muy estable gracias a la interminable muestra de apoyo de tanta gente a lo largo del recorrido, pero sobre todo a mi concentración por no correr más aprisa de lo previamente planeado. Realmente la gente no sabe cuán importante es para nosotros los protagonistas el grito, el aplauso...cada frase de aliento, pasamos el kilómetro 21 y unos metros adelante se encuentra la marca del Medio Maratón, hasta ahora el tiempo (1H 34 minutos) parece ser mi aliado, aún y cuando en el kilómetro 18 una ampolla en el pie derecho amenazaba con convertirse en un martirio por el resto de la carrera, afortunadamente el poder de la mente hace que estas pequeñas pruebas se superen con facilidad relativa.
Kilómetro 25, las piernas empiezan a pesar, pero el hecho de seguir rebasando gente a lo largo del trayecto hace que sea más fácil tratar de confundir a la naturaleza de la fatiga corporal que amenaza con acercarse si no hace uno un esfuerzo mental y acude a la preparación invertida durante tantas semanas.
La Muralla o la Pared existen?: Acabo de pasar los 32 kilómetros y estoy exactamente en la milla 20 y es obvio que el cansancio y el esfuerzo desplegado a lo largo de mas de 2 horas y 20 minutos han hecho mella en la sensación de paso cómodo que estaba sintiendo hasta hace unos minutos, pero es tiempo de acudir a la fortaleza de la mente y recordar toda la preparación y entrenamientos realizados, pero sobre todo a el objetivo personal que nos implantamos desde el inicio del programa de entrenamiento, y con ello superar la muralla o la pared como muchos le llaman, y superar la frontera fisiológica del simple trabajo muscular para llegar a la compleja coordinación entre el trabajo bioquímico y celular de las fibras musculares con la dosis necesaria de mentalidad, voluntad y corazón que ahora se requieren...es aquí donde empieza la verdadera batalla!.
Kilómetro 40... el tiempo me ha dado el suficiente colchón como para sentirme ya con la meta cumplida, un calambre muscular producto de la excesiva acumulación de ácido láctico como que quiere asomarse, pero el sólo hecho de bajar un poco el ritmo lo hace inmediatamente desaparecer, ya no es necesario tratar de hacerle al héroe, la meta está muy cerca ya y saldría sobrando querer ganarle unos segundos al cronómetro a costa del riesgo de una contractura muscular intempestiva producto de un calambre.
Milla 26, Kilómetro 42
ya la conversión es lo de menos, la meta ya físicamente
la tengo al alcance de mi vista y se con seguridad que
voy a llegar muy por debajo de las 3H con 20 minutos
superando las propias expectativas que yo mismo tenia
sobre mi regreso a esta prueba después de más
de 20 años de mi último maratón.
Estoy Feliz, 3H 16 minutos es mi tiempo final y simple
y sencillamente me he vuelto a demostrar que SI SE PUEDE!!!
Y esta felicidad, la quiero compartir con ustedes mis
amigos corredores...por favor regrésenme sus
comentarios, de verdad me interesan,... saludos y un
abrazo.
Su amigo de siempre...Roberto Romero (rromero@lozcar.com.mx
